jueves, 16 de junio de 2016

Otros mundos: Steampunk

¡Volvemos a la carga! Si hace unos días hablé del Cyberpunk, hoy le toca al Steampunk. Creo que no haré ningún artículo más sobre temas "LoQueSea+Punk", pero puede que haya algún especial en el que sí lo mencione.

Bien, para explicar lo que es el Steampunk es mejor una imagen que las palabras, porque si os digo que es una realidad alternativa con ambiente victoriano en la que el ser humano ha progresado tecnológicamente hacia el vapor como su principal medio, os vais a quedar igual. ¿Verdad? Creo que la imagen lo deja más claro (Ahora es cuando decís eso de: Vaaaale, ahora lo pillo).

El Steampunk surgió en los mismos años que el Cyberpunk, pero así como el segundo habla de un mundo que va a menos, el primero intenta imaginar cómo habría sido si los exitosos progresos pasados hubieran sido otros. Así como el Cyberpunk se ubica en el futuro cercano, el Steampunk no necesariamente tiene que hacerlo en el futuro. Su línea temporal empieza en el siglo XIX y a partir de ahí crece y evoluciona como quiere el autor y es él quien decide si es presente, futuro o pasado. Un ejemplo es mi libro: El ladrón de sonrisas (Sí, sé que está mal que hable de mi libro, pero no he podido evitarlo). En El ladrón de sonrisas se presenta una sociedad futura en la que la electricidad prácticamente ha desaparecido y la humanidad ha tenido que reinventarse tecnológicamente recuperando el vapor.

Otra gran diferencia es que el Steampunk no triunfó tanto como su hermano generacional el Cyberpunk. Tal vez porque ese mensaje de "Nos vamos a partir la boca contra ese muro de ahí" que promulga el Cyberpunk es mucho más potente que un simple mensaje "Podría haber sido diferente". Actualmente triunfa más como un estilo artístico y visual, pero tuvo su principal origen en "La máquina del tiempo" (1895) de H.G.Wells, pero que no acaba de captar al público en general porque incluye mucho de fantasía e imaginación.

Veamos ahora qué elementos son necesarios para encasillar a una obra como Steampunk y después nos sorprenderemos de lo muy extendido que está con algunos ejemplos. Recordemos que este estilo toma como referencia obras como "La máquina del tiempo" antes mencionada o todo el conjunto de obras de Julio Verne para su imaginaria tecnológica.

Una de las primeras cosas que son necesarias es la vestimenta. Debe ser victoriana. Es decir, los hombres tienen que vestir traje, chaleco, sombrero de copa y suelen preferir llevar bigote. Las mujeres llevan vestidos encorsetados, botas altas y pequeños sombreros como tocado (Es común verlas con elegantes parasoles de mano). Si alguien lleva gafas tienen que ser metálicas y redondas, pero si son para pilotar deben ser aparatosas.


Las tecnología tiene que ser retro. No puede haber algo de tecnología que no tenga engranajes o mucho metal con prominentes remaches... y si funciona a vapor ya es un 10. Anteriormente he dicho que todo estaba permitido, pero siempre bajo estas normas, por lo que podemos ver desde barcos voladores hasta robots autónomos o pilotados.

Que todo funcione a vapor no quiere decir que no exista la electricidad, así que también veremos objetos eléctricos, pero en todos los casos deberán ser analógicos, es decir como las radios de nuestras abuelas.

Debo mencionar que esta idea tan original de imaginar cómo serían las cosas se extendió con éxito a la otra región del mundo. ¿Cómo sería el far west con estas reglas? La respuesta es Weird West(Extraño oeste en español) y la verdad es que resulta muy atractivo visualmente.

Hablemos ahora de dónde podemos encontrar Steampunk que, como veréis, es en muchos sitios.

Wild Wild West

Tal vez el ejemplo más claro de Steampunk, en este caso en su modalidad Weird West. Tenemos a un malo en una silla de ruedas impulsada a vapor, una araña gigante metálica y un montón de cachivaches estrambóticos. A mi parecer una de las mejores adaptaciones cinematográficas del estilo.




La ciudad de los niños perdidos

Esta joya cumple con los cánones del Steampunk, pero desde un enfoque completamente más serio que Wild Wild West. Vemos una ciudad oscura y algo decadente en la que predomina el color del óxido.



Steamboy

Si hay un género que ha sabido asimilar este estilo es sin duda la animación. Steamboy es uno de sus ejemplos más claros. ¡El protagonista va equipado con un JetPack impulsado por vapor! El mundo está lleno de dirigibles, barcos, aviones y tecnología vapor-dependiente.









El castillo ambulante

Esta maravilla del anime mezcla Steampunk con magia y seres extraños. Es un prodigio técnico que, a diferencia de Steamboy, tiene una magia muy especial que te envelesa.





World of warcraft

El Steampunk tiene un concepto tan amplio que es fácilmente incrustable en cualquier imaginaria. Ese es el caso de los Goblins en World of Warcraft. Hay que decir, también, que no se limita a la raza de los verdes, si no que en entregas anteriores de la saga hemos podido ver girocópteros a vapor creados por enanos. Como ya he dicho, el éxito del Steampunk es su flexibilidad.


Bioshock

Este videojuego supo añadirle mucha tensión a una oscura atmósfera al más puro estilo Steampunk. El juego en su conjunto crea un ambiente que oprime al jugador gracias a las múltiples máquinas, los tubos y los escapes de vapor.




Abney Park

Sí, este estilo también ha llegado a la música con una forma muy interesante:

https://www.youtube.com/watch?v=yeEI-hh3MG0


Panic at the disco

Algunos grupos han adoptado este estilo únicamente para los vídeos musicales, pero no podéis negarme que tiene muy buen aspecto:

https://www.youtube.com/watch?v=gOgpdp3lP8M




Como podéis comprobar, el Steampunk es un estilo que está muy extendido, mucho más de lo que la gente cree, sobre todo, gracias a su facilidad para acercar el uso de la tecnología a ambientes que en un principio no deberían tenerla. Obviamente hay muchos más ejemplos tanto, pero he preferido hablar de su rica variedad que de hacer una relación del contenido que, os aseguro, es muy extenso.


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